La devoción por el Cristo de los 4 clavos de Maiquetía no pasa de moda
Rafael Lastra Veracierto
La Guaira.- Entre distintas generaciones de venezolanos, en especial los residentes de Caracas y La Guaira, se ha extendido la idea de que cuando una persona invoca al Cristo de Maiquetía es porque el padecimiento o la solicitud de gracia espiritual, cuando menos, resulta urgente.
Y ello no está conferido solo a mujeres de la tercera edad que pertenecen a grupos de la Iglesia Católica.
La intercesión del Cristo de Maiquetía no tiene edad, sexo, religión ni distingo de clases sociales.
Mientras esperaba un autobús en la zona, Josefa Mayora, maestra jubilada de 52 años de edad, aguarda por los días de Semana Santa. “Cuando mi abuela invocaba al Cristo de Maiquetía era por una petición angustiosa, muy seria, y yo le pido también, como muchos, para que esto mejore definitivamente”, refirió.
La feligresía lo venera con fervor y se aferra a sus milagros desde la imponencia de la imagen escultórica que sobresale en cualquier ángulo de Maiquetía, localidad que el pasado 20 de enero cumplió 355 años de fundada.
A 25 minutos de Caracas, Maiquetía es cercana al puerto marítimo de La Guaira, por donde arribó el barco que trajo al Cristo que se distingue por los cuatro clavos en manos y pies, una característica que solo exhiben otros cuatro similares en el mundo.
De acuerdo con investigaciones de la Diócesis de La Guaira, las otras esculturas de este tipo son el Cristo de la Clemencia, en la catedral de Sevilla (España); el Cristo de Nuestra Señora de Guadalupe, en Reynosa (México); el Cristo de la iglesia de Shapaja en San Martín (Perú) y en Venezuela, el Cristo de la iglesia San José en Caripito (estado Monagas).
En el 2005, el Santo Cristo de Maiquetía fue declarado bien de interés cultural de Venezuela, por parte del Instituto de Patrimonio Cultural (IPC), organismo adscrito al Ministerio de la Cultura.
Créditos de imagen Alcaldía del municipio Vargas
“No soy peor que Judas”
Con el acompañamiento de cientos de creyentes que habían venido de la capital, a través del ferrocarril Caracas-La Guaira, el monumento religioso fue inaugurado el 6 de febrero de 1914.
Tiene 111 años ubicado en la plaza Jerusalén, concebida por el párroco de Maiquetía de entonces, el padre Santiago Machado, a quien no le tembló el pulso para enfrentar a Manuel Urbaneja, ministro de hacienda del general Juan Vicente Gómez, para conseguir que redujeran el pago de impuestos por la importación de la obra, procedente de Francia.
Consciente de que todo había sido posible con los aportes de los feligreses, Machado manifestó públicamente su indignación por el cobro de 5.000 bolívares por concepto de aranceles y dos meses de depósito de la escultura en los almacenes de la Aduana de La Guaira.
Urbaneja fue sorprendido por el pronunciamiento del sacerdote y lo invitó a su despacho. Antes de darle el visto bueno tributario, le dijo: “Padre Machado, yo no soy peor que Judas. Pague 29 bolívares y llévese a su Cristo”.
En 1973 y 1988, respectivamente, el gobierno nacional modificó los espacios de la plaza Jerusalén. En 2001, el gobernador del estado Vargas, Antonio Rodríguez San Juan, asumió la restauración del Cristo.
La nueva efigie, terminada en Francia, regresó a la zona frontal de la plaza, a petición de los devotos. “Esa vez nos preocupó que cambiaran algo, pero sus cuatro clavos estaban allí. Eso es lo que lo hace atractivo en relación con otros”, recordó Antonia Fernandes, una lusa descendiente del grupo de las Legionarias de María.
El Resurgir
El abandono, la desidia y el salitre se confabularon para deteriorar a este símbolo de la fe cristiana, que se inspiró en figuras similares de París (Francia) y Roma (Italia).
A fines de 2020, el declive de la plaza en cuestión, el Santo Cristo y la plaza en honor a la Virgen de Lourdes era inocultable. La denuncia de comerciantes y vecinos del casco colonial de Maiquetía fue escuchada dos años más tarde por las autoridades.
Mientras el Santo Cristo recibió un cariñito de mantenimiento, la recuperación también alcanzó a las capillas y los relieves del Viacrucis, las caminerías, bancos, jardines y el salón central de la plaza.
Las 12 estaciones del Viacrucis fueron elaboradas por la empresa La Statue Religieuse de París, entre 1914 y 1939.
Luego de los trabajos de rescate, el 29 de junio de 2023, la Diócesis de La Guaira reinauguró este espacio de fe con el nombre de Centro Memorial, Cultural y Ecológico de la plaza Jerusalén.
Actualmente, abre sus puertas al público dos veces a la semana. Pero, la presencia del Santo Cristo de los cuatro clavos de Maiquetía no deja de ser omnipotente y esperanzadora.
“Cada vez que levanto la mirada, está ahí el Cristo crucificado, mi Santo Cristo de Maiquetía. Él, con sus cuatro clavos, es mi milagro para sobrellevar a este país que solo quiere paz y prosperidad”, agregó Mayora.


Es fascinante esta historia
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